renovar los materiales de los portones es una práctica crucial, especialmente en aquellos expuestos a la corrosión y a las inclemencias del clima. La intemperie puede deteriorar componentes como bisagras, rieles y motores, reduciendo su eficiencia y resistencia. Al actualizar o sustituir las piezas afectadas, se mejora la durabilidad del portón y se garantiza su operación segura y óptima a largo plazo.